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| No es sencillo crear un sistema de clasificación temática adecuado, flexible, que nos permita describir y clasificar lo mejor posible todos los contenidos, y que le permita a los usuarios y motores de búsqueda recuperar la información de manera óptima y rápida. |
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Un león y un lagarto son mamífero y reptil respectivamente, pero también podríamos decir que ambos son cuadrípedos. Y qué hay si afirmamos que uno es carnívoro y el segundo es herbívoro. Mejor aún, podemos pensar en una clasificación en la que un mismo animal posee dos o más propiedades y no una sola: el león es cuadrípedo y mamímero, y el lagarto es cuadrípedo y reptil.
Cuando las posibilidades de organizar son muchas, y para resolver toda ambigüedad o complejidad deberíamos preguntarnos:
¿Para nuestros propósitos y el de nuestros usuarios, nos sirve clasificar nuestros animales por la clase/genero al que pertenecen, por la cantidad de patas que tienen, o por lo que comen? y mejor aún:
¿No podríamos clasificar esta información utilizando múltiples categorías, disponiendo de intersecciones entre varias de ellas o todas para agrupar cada elemento?
En la clasificación taxonómica a veces surgen ambigüedades que no son tan fáciles de resolver. Y esto es así porque no es sencillo crear un sistema de clasificación temática adecuado, flexible, que nos permita describir y clasificar lo mejor posible todos los contenidos, y que le permita a los usuarios y motores de búsqueda recuperar la información de manera óptima y rápida.
Cuando esto sucede (cuando nos topamos con sitios Web muy grandes con mucha información muy heterogénea), es recomendable tomarse un tiempo y disponerse a hacer un buen análisis de datos para determinar la granularidad de la información. Esto es descomponerla en unidades básicas de datos y luego hacer un esfuerzo de abstracción para determinar las propiedades de cada nodo de información.
Autor: Gonzalo Reynoso Fuente: http://www.gonzaloreynoso.com.ar
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